
Bla bla bla...
Manifestación de ideas y pensamientos, un país de las maravillas dónde todo es al revés; ese es el mundo que vio AMLO en México y en los mexicanos, ¿lo peor? millones de mexicanos así lo creímos, vivimos ese mundo durante toda la época previa a la elección. ¿Dónde? en redes sociales, en las calles, en México.
¡Fraude! son las voces que leo actualmente en las redes sociales, ya sea en Twitter o Facebook. Imágenes, fotografías, muestras de inconformidad para con las instituciones, las cuales presumen de cuidar de nosotros, los ciudadanos.
Épocas pasan, décadas, centenares de años, nosotros como país seguimos alzando la voz para exigir un gobierno que cuide de nuestros intereses; sin embargo, ¿qué hacemos para remediarlo? Gritamos, nos manifestamos, en ocasiones clamamos por ello; siempre y cuando no afecte nuestros intereses personales.
Somos individuos; egoístas, con egos y soberbia, proclamamos buscar una igualdad bajo la condicionante de tener más que los demás, de otra forma no es justicia. ¿Ego? Sí… el ego es miedo, miedo a ser menos que el otro, a depender de los demás para sobresalir. México se basa en el individualismo, mis padres, tus padres y casi cualquier persona que sobre pase cierta edad puede hablarte de ello, sobre todo por decir saber lo que es mejor para el futuro, ¿acaso no ven su presente? Esa forma de pensar es la que forjó este país, con sus cosas buenas y sus cosas malas, con su democracia, con sus partidos políticos, con su fuerza policiaca, así como con su nivel educativo.
¿Ese es mi México? Vivo en un país de cabeza, donde nosotros, los ciudadanos luchamos por lo que creemos, nos aceptamos como individuos y sobre todo… como personas, con madurez sabemos que nadie es perfecto, que cometemos errores; donde la diferencia radica en resolverlos, ¡afrontándolos! en ayudar a crecer a los demás a su vez que ellos recordarán la mano que se les tendió, no por beneficio personal sino por un crecimiento íntegro. ¡Mi México es un país donde habitan personas sin miedo!
La incógnita en mi mente es: ¿será acaso sólo una idea en mi mente?, ¿soy el único que vive en ese país?
Comienzo a ver, escuchar y leer declaraciones de unificación, de crecimiento del país, de un mejor mañana… ¿Puede existir un mejor mañana después que veo, vivo y siento cómo mi patria es robada para intereses personales? ¿Puedo confiar en esas personas que dicen respetar mi opinión? Aclaro, dicen.
Existen infinidad de formas para manifestar el repudio ante un gobierno; marchas, escritos, cartas; ¿alguna de esas maneras llegará a importarles? ¡Lo dudo por completo!
Su punto medular es económico, para ellos todos tenemos un precio ¿a ti te llegaron al precio? Puede ser con un buen puesto, un trabajo estable, ayuda familiar, incluso hasta plan dental...
Casi puedo decir que me avergüenzo de ser mexicano, no por menos preciar a mi patria o a las personas, sino porque me avergüenzo de su miedo.
¿Tontos ellos o tonto yo? Ellos; por agachar la cabeza, seguir la corriente y lograr sus objetivos personales.
Yo; por el hecho de seguir mis ideales, mis convicciones y creer en un mejor ¿mañana? ¡No! un mejor presente, donde quienes están en desacuerdo hablen, demuestren con sus acciones lo que realmente es México.
¡Todos hablan; pocos actuamos!
Durante la época electoral observe miles, millones de personas manifestarse en contra de un partido político; el cual en vísperas de un resultado oficial se vislumbra como el ganador.
¿Dónde están esas personas? ¿Dónde quedó ese valor? ¿Dónde quedé yo?
¡Votamos por quien nos represente, no por quien nos gobierne! Por lo menos se dónde quedé; estoy aquí, escribo lo que es una idea, lo que es un país distinto, un México sin miedo, un México donde se actúa, un México donde dejó de existir el “bla bla bla”.
¡Fraude! son las voces que leo actualmente en las redes sociales, ya sea en Twitter o Facebook. Imágenes, fotografías, muestras de inconformidad para con las instituciones, las cuales presumen de cuidar de nosotros, los ciudadanos.
Épocas pasan, décadas, centenares de años, nosotros como país seguimos alzando la voz para exigir un gobierno que cuide de nuestros intereses; sin embargo, ¿qué hacemos para remediarlo? Gritamos, nos manifestamos, en ocasiones clamamos por ello; siempre y cuando no afecte nuestros intereses personales.
Somos individuos; egoístas, con egos y soberbia, proclamamos buscar una igualdad bajo la condicionante de tener más que los demás, de otra forma no es justicia. ¿Ego? Sí… el ego es miedo, miedo a ser menos que el otro, a depender de los demás para sobresalir. México se basa en el individualismo, mis padres, tus padres y casi cualquier persona que sobre pase cierta edad puede hablarte de ello, sobre todo por decir saber lo que es mejor para el futuro, ¿acaso no ven su presente? Esa forma de pensar es la que forjó este país, con sus cosas buenas y sus cosas malas, con su democracia, con sus partidos políticos, con su fuerza policiaca, así como con su nivel educativo.
¿Ese es mi México? Vivo en un país de cabeza, donde nosotros, los ciudadanos luchamos por lo que creemos, nos aceptamos como individuos y sobre todo… como personas, con madurez sabemos que nadie es perfecto, que cometemos errores; donde la diferencia radica en resolverlos, ¡afrontándolos! en ayudar a crecer a los demás a su vez que ellos recordarán la mano que se les tendió, no por beneficio personal sino por un crecimiento íntegro. ¡Mi México es un país donde habitan personas sin miedo!
La incógnita en mi mente es: ¿será acaso sólo una idea en mi mente?, ¿soy el único que vive en ese país?
Comienzo a ver, escuchar y leer declaraciones de unificación, de crecimiento del país, de un mejor mañana… ¿Puede existir un mejor mañana después que veo, vivo y siento cómo mi patria es robada para intereses personales? ¿Puedo confiar en esas personas que dicen respetar mi opinión? Aclaro, dicen.
Existen infinidad de formas para manifestar el repudio ante un gobierno; marchas, escritos, cartas; ¿alguna de esas maneras llegará a importarles? ¡Lo dudo por completo!
Su punto medular es económico, para ellos todos tenemos un precio ¿a ti te llegaron al precio? Puede ser con un buen puesto, un trabajo estable, ayuda familiar, incluso hasta plan dental...
Casi puedo decir que me avergüenzo de ser mexicano, no por menos preciar a mi patria o a las personas, sino porque me avergüenzo de su miedo.
¿Tontos ellos o tonto yo? Ellos; por agachar la cabeza, seguir la corriente y lograr sus objetivos personales.
Yo; por el hecho de seguir mis ideales, mis convicciones y creer en un mejor ¿mañana? ¡No! un mejor presente, donde quienes están en desacuerdo hablen, demuestren con sus acciones lo que realmente es México.
¡Todos hablan; pocos actuamos!
Durante la época electoral observe miles, millones de personas manifestarse en contra de un partido político; el cual en vísperas de un resultado oficial se vislumbra como el ganador.
¿Dónde están esas personas? ¿Dónde quedó ese valor? ¿Dónde quedé yo?
¡Votamos por quien nos represente, no por quien nos gobierne! Por lo menos se dónde quedé; estoy aquí, escribo lo que es una idea, lo que es un país distinto, un México sin miedo, un México donde se actúa, un México donde dejó de existir el “bla bla bla”.
@miguel_ugalde





